Denuncian extorsión en INM Acayucan

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Denuncian extorsión en INM Acayucan

Fabián Antonio Santiago Hernández

Acayucan, Ver.

La Acnur, Comar y Estación Migratoria en Acayucan representan un “amafiato” que está extorsionando a los migrantes, haciendo más daño como “delincuencia institucionalizada” que la delincuencia organizada, denuncia la pastoral “Hermanos en el Camino” que encabeza a nivel nacional el sacerdote Alejandro Solalinde.

José Luis Reyes Farías, representante en el estado de Veracruz, de la mencionada pastoral, dijo “Hay dos organismos encargados de atender y verificar su legal estancia de los migrantes en el país, y son el Instituto Nacional de Migración (INM) y el organismo creado por Segob para atender a los migrantes que tienen y solicitan el estatus de refugiados, la realidad del migrante hoy es grave, con el riesgo de perder la vida por amenaza de grupos delincuenciales. La delincuencia les cae a ellos y los obliga a huir de su país, quienes salen no lo hacen buscando un sueño, mejor condición de vida, no el sueño americano, no, vienen buscando un espacio donde resguardar su vida. Entonces el gobierno del país crea una Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar)”.

Reyes Farías destacó “Esta comisión se ha pervertido en la zona sur, ocupado como instrumento a un órgano internacional dependiente de la ONU que es el Acnur, organismo que tiene que ser de apoyo, se ha convertido en un instrumento operativo, le han dado a ellos a decidir el destino del migrante, no puede el Acnur decidir el destino del migrante, porque no es su misión.

Me están refiriendo casi todos los migrantes a los que hemos tenido la oportunidad de atender, asistir y acompañar que el Acnur se encarga de decirle te vas a ir a tal lugar y esa no es su facultad.

El destino donde debe ser resguardado de forma temporal hasta alcanzar su estatus de refugiado debe ser la Comar o el INM, la autoridad es la que tiene que decir donde deposita a una persona para continuar su proceso de regularización, esas son las irregulares que están ocurriendo.

La Acnur está siendo un área operativa, está dejando de ser instrumento de la autoridad migratoria que debe cumplir con su deber y se está volviendo en instrumento de extorsión.

Es necesario que las autoridades del Acnur verifiquen que está pasando en Acayucan, porque ahorita los migrantes refieren que el Acnur es quien decide a donde envían los migrantes, es derecho del migrante decidir dónde quiere resguardarse.

En el caso de un joven que en tres semanas cumple sus 18 años, evidentemente tiene que intervenir el procurador de la defensa del menor del DIF, puede ser municipal o estatal.

En este caso la intervención del procurador decidió llevarlo a su albergue, aceptó que se fuera a su albergue en Xalapa, pero el menor quería refugiarse con nosotros, pero el Acnur dijo que no, que se tenía que ir al albergue para menores”.

El entrevistado detalló que esta actitud de Acnur es por complicidad, queda claro, el migrante refiere que Acnur le sugiere e incluso les está diciendo “tienes que estar con Comar porque si tomas otra vía te van a regresar, cuando están a punto de recibir su aprobación de su estatus de refugiado, les dicen si pagas tanto, por ejemplo 3 mil pesos te conseguimos el estatus, si no te regresan, es ahí el negocio, es pues un instrumento de extorsión, es un amafiato perverso, dice el representante de la pastoral “Hermanos en el Camino”.

Pero en realidad el problema no es del órgano que depende de la ONU porque su misión es buena, pero es la persona que representa en Acayucan la que se pervirtió.

Agrega “a pesar que tenemos la puertas abiertas del albergue, la autoridad no los está canalizando con nosotros, porque saben perfectamente bien que los migrantes nos platican la situación perversa y el maltrato que reciben ahí con las autoridad, y saben que nosotros sí denunciamos.

Por eso ellos los canalizan a albergues donde su silencio es cómplice de lo que está ocurriendo, es grave este tema”.

Al preguntarle de cuantos casos han tenido conocimiento, dice “Hemos perdido la cuenta, tan solo en este mes hemos conocido y atendido a 25 personas que nos dicen que están siendo violentados en sus derechos, porque migración no les da la oportunidad de que nosotros los atendamos, de esta situación estaremos platicando con el padre Solalinde, quien está fuera del país, pero el confía que demos a conocer esto para que las autoridades se enteren y pongan remedio.

Porque la situación es grave, incluso se pone en riesgo a vida de los refugiados, ahí tenemos el caso del camarógrafo hondureño, asesinado en Julio, que en un evento de la Acnur puntualizó su presencia exhibiéndolos públicamente, no debe realizar eventos para hacer público la presencia de las personas que vienen pidiendo refugio.

La otra persona que mataron en una comunidad de Sayula, era un refugiado.

No podemos exponer a las personas porque entendemos que vienen buscando un refugio donde resguardar su vida, no podemos poner los en riesgo”, puntualizó.

Reyes Farías de cierta forma es escéptico: “Nos queda claro que no van hacer nada, porque por ejemplo, el comisario de la estación migratoria que es el comandante Horacio, es compadre de sacramento del comisionado nacional, es un grupo de policías federales que se apoderaron del INM, desde ahí para hacer un negociazo con los migrantes, lo pusieron ahí para hacer negocio.

Al referirse a la Estación migratoria, dijo: “es una cárcel, ha perdido su misión de estación migratoria, es una cárcel donde el mismo migrante comenta que hay una celda oscura, una celda de castigo, imagínate, lo que pensábamos que era grave que en la cárcel hubiera celdas de castigo, en estación migratoria hay celda de castigo.

Se está extorsionando a los migrante, en la cárcel migratoria una vez que llega un migrante se convierte en mercancía, hasta para comprar o encargar algo, tienen que pagar, todo es dinero, la dignidad de persona se reduce a mercancía a cosa, que se compra y se vende.

Hoy es más grave la delincuencia institucionalizada que la delincuencia organizada, que ha sido más sensible y ha bajado el daño que le hace al migrante que la propia delincuencia institucionalizada.