Marchan telefonistas

el

 Marchan telefonistas

Jesús Rodríguez

Poza Rica, Ver.

La resolución emitida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en el sentido de que la empresa Teléfonos de México (Telmex) realice una “separación funcional”, ha puesto en riesgo los derechos de los 60 mil trabajadores telefonistas sindicalizados en el país, aseguró el secretario del Trabajo de la Sección 79 de ese gremio, José Gilberto Alarcón Baltazar.  Los integrantes de la organización sindical salieron la tarde de ayer martes a marchar y protestar sobre el bulevar Ruiz Cortines hasta llegar a la explanada del Palacio municipal, en donde fijaron su postura en relación a este hecho, que pone en riesgo sus intereses laborales. Indicaron que una vez que se ha dado la “separación funcional”, esto implicará que las empresas que también prestan servicios de telefonía y de telecomunicaciones “utilicen la red de nosotros”, con rentas más bajas “afectándonos en cuanto a la prestación del servicio”. Lo anterior, pues dijo “nosotros tendríamos que ofrecerle la red, sin ningún pero, y ellos podrían ocuparla, con costos, pero muy bajos. Esa es la parte funcional, nosotros tendríamos por orden del IFT darle esa facilidad a la competencia”, y en esa parte “es en donde no estamos todavía de acuerdo”, pues representaría condiciones inapropiadas de competencia para la empresa en relación a las compañías que también prestan el servicio. Agregó que de igual manera, hasta el momento, el gobierno federal no ha dado a conocer los planes que se estarán siguiendo para llevar a cabo “la división”, pues si queda en dos, existe incertidumbre de cómo quedaría el contrato colectivo de los trabajadores y en consecuencia los derechos que ya han ganado, pues desconocen “si la empresa se va a deshacer de algunos compañeros o si nos van a recortar el personal”, indicó.  Las manifestación de los trabajadores telefonistas continuarán, pues todo parece indicar que el gobierno federal desea hacer lo mismo que con Luz y Fuerza del Centro, deshaciendo la empresa bajo sus propias condiciones, sin tomar en cuenta los derechos laborales e intereses de los trabajadores.