Le quitaron su pensión

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Le quitaron su pensión

La mujer de 88 años acudió a realizar un cambio de plástico y salió de la sucursal con un recibo de retiro pero sin efectivo.

Violeta Santiago

Agua Dulce, Ver.-

Silveria Solís Espinoza cumplió 88 años este 20 de junio; no hay pastel ni fiesta ni comida, pese a alcanzar ocho décadas y ocho años de vida: apenas dos días antes, el lunes, le robaron en el banco —sin darse cuenta— los un mil 160 pesos de los que se compone su pensión por parte del programa federal 65 y más. La mujer es habitante de la colonia Allende y vive en la calle Córdoba junto con su nieto, José Manuel Sibaja, un hombre que se gana la vida pidiendo monedas afuera de la frutería “El Paraíso”, de martes a sábado, pues desde hace casi una década perdió la vista completamente debido a la diabetes.  Nieto y abuela se ayudan mutuamente con lo que pueden para sacar adelante el hogar. Él, con el apoyo humanitario de la gente de Agua Dulce, ella con el del programa social impulsado desde el Gobierno Federal.  Apenas este lunes, Silveria acudió a la sucursal 451 de Banamex, ubicada en la calle La Venta, de la colonia Cuatro Caminos, pues le habían dicho que fuera para renovar su plástico, que ya estaba vencido; se estima que llegaron entre 100 y 150 nuevas tarjetas, por lo que el banco estaría abarrotado.  La mujer, quien no sabe leer ni escribir y que, además, tiene dificultades para escuchar bien, llegó desde cerca de las 10 de la mañana y esperó ahí toda la jornada para obtener su nuevo plástico, pero no tenía idea de que iba a poder retirar su ayuda social ese mismo día.  Ella pasó primero a una caja en donde le hicieron un trámite y de ahí, en otra, le dieron un papel que le dijeron tenía que llevar a Las Choapas.  Cerca de las 16:00 horas, su sobrina, Dulce María Jacinto López, llegó a la sucursal para auxiliarla en los trámites, pero ya no la dejaron entrar porque ya se había cerrado el banco y sólo se atendería a las personas que quedaron dentro. Aunque ella argumentó que su tía no sabía leer ni escribir, le dijeron que no se preocupara, que ella podía hacer todo sola.  A las 16 horas con 38 minutos y 33 segundos el sistema identificó una disposición de efectivo con cargo a su cuenta bancaria y se retiraron 1,160 pesos, dinero que ella nunca solicitó y que nunca recibió. Silveria se quedó dentro y pasó a una última caja, la marcada con el número uno. “Ya es todo, ya se puede ir”, recuerda la señora que le dijeron. “  La entrevistada explica que jamás realizó la solicitud de retiro de dinero en ventanilla porque ni siquiera sabía que ese día iba a cobrar, aunque la cantidad que le quitaron fue exactamente la misma que el programa social le aporta.  Cuando en la noche le preguntaron cómo le había ido, su sobrina preguntó si había podido cobrar, porque supo que otros adultos mayores sí habían podido retirar el dinero. Silveria negó y dijo que sólo había hecho el trámite de cambio de plástico, pero comenzaron a revisar los documentos que ella había guardado en una bolsa.  Ahí encontraron el voucher que prueba que se realizó el retiro en ventanilla, en el que se señala la hora, la fecha, el número de cuenta y de tarjeta así como el nombre de Silveria Solís Espinoza, el número de autorización y el importe total. La octogenaria aclaró a su familia que guardó todos los documentos que le dieron, pero que jamás vio dinero alguno y que si le hubieran dado el dinero lo habría guardado. “Estoy un poco sorda pero gracias a Dios sí veo”, asegura.  El martes por la mañana acudieron a preguntar a la sucursal de Banamex. “El dinero no me lo dieron, sólo el recibo”, insistieron, pero en el banco se negaron a creerle. Los familiares cuentan que el gerente les dijo que habían revisado la caja y que no sobraba ni faltaba dinero, pero ellos consideran que el dinero no se quedó en el banco sino en el personal bancario.  Ante la falta de respuesta de Banamex, los familiares de la octogenaria insisten en que se revisen las cámaras de seguridad para poder comprobar qué pasó exactamente, por qué retiraron el dinero que ella no solicitó —y ni sabía— y en dónde o quién se lo quedó.  “Creemos que eligen a sus clientes, a ella la vieron sola, sin saber leer ni escribir, vulnerable”, dice con tristeza su nieto invidente, quien agrega que es el único ingreso de su abuela, el que recibe cada dos meses y les ayuda a cubrir alimentos y servicios.  Por su parte, en la búsqueda de una entrevista para conocer su versión, Jorge Gómez, el gerente de la sucursal 451 de Banamex en Agua Dulce dijo que están imposibilitados en dar declaraciones, aunque concluyó que los usuarios podían acudir a la sucursal para resolver la situación. A Silveria, Banamex le dio un triste “regalo” de cumpleaños. Y su caso apunta a no ser el único, pues son varias ya las quejas en esta sucursal sobre transacciones no autorizadas, especialmente en casos en donde los tarjetahabientes son personas de la tercera edad.