Persisten feminicidios

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Persisten feminicidios

La Alerta de Género no ha funcionado en la zona sur; hay violencia de género.

AVC/Violeta Santiago

Las Choapas, Ver.

El 23 de noviembre del 2016, la Secretaría de Gobernación (Segob) declaró la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres y Niñas por violencia feminicida en los municipios de Boca del Río, Coatzacoalcos, Córdoba, Las Choapas, Martínez de la Torre, Minatitlán, Orizaba, Poza Rica, Tuxpan, Veracruz y Xalapa, sin embargo, en la mayor parte de estos territorios a casi año y medio de su instauración los crímenes contra las mujeres siguen sucediendo. La aplicación de esta medida para municipios como Las Choapas, en el sur de Veracruz, no ha impactado de forma positiva para detener el número de asesinatos de mujeres ni para esclarecer los casos que se han generado desde entonces. De acuerdo con el Dictamen sobre la Implementación de Propuestas para atender la Alerta de Género, en Las Choapas hay dos casos reaperturados y dos en investigación de casos ocurridos entre agosto de 2011 y el 2015. Pero la realidad es que, actualmente, en Las Choapas ni siquiera hay titular de la Fiscalía Especializadas en Investigación de Delitos contra la Familia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas, pues las dos últimas renunciaron y no se ha nombrado un reemplazo en el último mes. También se debieron haber realizado cursos y talleres como el de “Normatividad, teoría y praxis del enfoque intercultural” en el Hospital General de Las Choapas, pero tuvo 0 asistentes y para el de “Enfoque intercultural y derechos humanos” apenas hubo 36 personas capacitadas. Las Choapas igual a muerte Tan sólo del 2010 al 2014, el municipio de Las Choapas concentró 819 atenciones a mujeres por lesiones y violencia en la Secretaría de Salud. De todos estos casos, casi el ocho por ciento estuvo relacionado con eventos de violencia: la mitad, 32 casos, por violencia familiar y los otros 31 casos por violencia no familiar. Apenas del 2015 a la fecha se han contabilizado al menos diez asesinatos de mujeres, la mayoría con rasgos que apuntan a que se trató de un feminicidio, es decir, un crimen impulsado por cuestión de género. En junio del 2015 fue el caso de Lucero Frías Sánchez, quien era maestra de informática y cuyo cuerpo fue encontrado con un mensaje clavado con un cuchillo en un camino vecinal en las inmediaciones del rancho "San Manuel", ubicado en la carretera La Herradura-Autopista, de la colonia ejidal Miguel Alemán. En agosto de ese mismo año, en la zona rural de Cerro de Nanchital, Rosa Elena Escobar López fue encontrada asesinada de un balazo. Ella había sido plagiada de su domicilio en la colonia Campo Nuevo. Para finales de noviembre, una mujer identificada como L.A.G., fue asesinada tras recibir cuatro impactos de bala, quedando en un charco de sangre frente a una escuela. A finales del 2016, una mujer de 29 años y su hija, de 8, fueron acribilladas en su domicilio de la calle Marco Antonio Muñoz, de la Carmen Romano; se estima que hubo al menos 30 detonaciones de arma de fuego. El 2017 se recrudeció, a pesar de que ya se había instaurado la Alerta de Género. En abril, Rubicela Regalado Celaya fue asesinada en la calle Mirador, de la colonia El Arbolito por sujetos que dispararon desde una motocicleta. En noviembre, Ángela de los Santos, de 49 años, y su nieta de 12, fueron interceptadas cuando caminaban en la colonia Reforma por parte de unos sujetos que las amenazaron con armas de fuego, por lo que al resistirse a una privación de la libertad, fueron asesinadas a balazos. Y ya para el 2018, la situación no cambió. En mayo, una mujer identificada como J.M.P., de 23 años de edad, fue detenida por un par de personas que viajaban en una moto cuando ella caminaba por la carretera Producción. Recibió varios impactos de bala que le quitaron la vida rápidamente. A principios de este mes de mayo, Francisca Hernández Velásquez, elemento de la policía municipal de Las Choapas, fue encontrada muerta en su domicilio en la colonia Anáhuac. Aunque al principio se dijo que se había caído de su propia altura, fue hallada en su cama y con huellas de violencia. Todas estas mujeres, hermanas, madres o hijas, fueron arrancadas de la vida en un municipio en donde la Alerta de Género existe en papel, pero cuyas mejoras esperadas no se han visto verdaderamente reflejadas en la práctica.