EL CANDELABRO

el

Juan Alberto Aldana Santiago

 

CLORADOS 3, UNA HISTORIA DE CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD

 

Hoy se cumple un año de aquel fatídico 20 de abril del 2016, donde la planta Clorados III propiedad de la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo explotó dejando a su paso destrucción, muerte y un mundo de complicidades llenas de corrupción e impunidad.

Antes que la Reforma Energética fuera autorizada por el poder Legislativo, en forma ilegal Mexichem y Pemex se aliaron en una coinversión y nació Petroquímica Mexicana de Vinilo ( PMV).

La participación de Pemex en esta fraudulenta operación era minoritaria con un 44.09% y Petroquímica Mexicana de Vinilo con un 55.9 % de la propiedad de la planta Clorados III.

El dueño de Mexichem es José Antonio del Valle Ruiz, un empresario que se ha visto beneficiado por sus relaciones políticas con altos funcionarios del gobierno federal.

Hoy, a un año de la trágica explosión que según las cifras oficiales maquilladas por el gobierno federal, dejó solo un saldo de 32 muertos y millones de pesos en pérdidas materiales.

Cifras no creíbles por las familias que a un año de la tragedia no saben de sus familiares desaparecidos por la magnitud de la explosión, a pesar de que la flamante coordinadora de los diputados federales de Morena en el Congreso de la Unión, Rocío Nahle, tras una visita relámpago a las instalaciones siniestradas, en una rueda de prensa irresponsablemente minimizó la dimensión real de la explosión, respaldando las cifras dadas por el gobierno federal.

Donde los dueños mayoritarios jamás respondieron ante la justicia por su irresponsabilidad en el mal manejo de la planta Clorados III.

En donde hizo acto de presencia el presidente Enrique Peña Nieto, ahí se comprometió a la investigación de los lamentables hechos y hacer justicia que hasta la fecha no llega a las víctimas.

El paso del tiempo y la cortina de impunidad del gobierno federal a los dueños mayoritarios de Petroquímica Mexicana de Vinilo les dio el tiempo necesario para cobrar el seguro de la planta y dejar los saldos negativos ocasionado de las pérdidas de la planta para ser absorbidas por su socio minoritario Pemex.

Con esta tragedia ocurrida en Clorados III se perdieron miles de fuentes de trabajo que venía operando positivamente bajo la administración de Pemex y de miles de trabajadores petroleros que mantenían productiva esa importante fuente de empleo.

Hasta que desde la cúpula del Gobierno Federal, la codicia, corrupción y ambición desmedida tocó a esa Clorados III y la transformó en una planta de muerte, de desgracia y donde el Gobierno Federal a un año de la tragedia ha protegido a los dueños y responsables bajo el manto de la impunidad.

Hoy 20 de abril del 2017, los familiares de las víctimas muertas y desaparecidas, de los enfermos a causa de esta explosión, los cientos de empleos perdidos y los ciudadanos solidarios de Coatzacoalcos y regiones circunvecinas que ayudaron a nuestro prójimo en desgracia, jamás olvidaremos esta fecha tan significativa en nuestras vidas.

Mientras los funcionarios públicos corruptos y los dueños de esta empresa disfrutan del dinero mal habido lleno de sangre de los trabajadores acaecidos.