A temblar… aprobado presupuesto 2018

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Nelson Vargas

 

 

No soy un erudito en finanzas ni mucho menos, pero me queda claro que, día a día, México adquiere más deuda. Todas las entidades de nuestro país están endeudadas y, en este sentido, lo del gobierno federal es impresionante.

Hace unos días, los diputados aprobaron el presupuesto para el 2018, con un total de 5.2 billones de pesos, 43 mil millones de pesos más de lo que originalmente se pensaba, aumento que tiene que ver con las variaciones en el tipo de cambio, y con el dolor y las necesidades tras los sismos del pasado septiembre.

Como empresario me da miedo deber, pero pareciera que la gente que trabaja en el gobierno no se preocupa por lo del amaño de endeudamiento que tienen, y no se preocupan, porque quienes realmente sufren esto son los ciudadanos, cuyos gobernantes hicieron lo que se les pegó la gana con los presupuestos y al final de sus periodos salieron con grandes fortunas. Coahuila, Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua, Sonora y Oaxaca son las entidades que más han aparecido en los medios de comunicación después de estas rapiñas y en algunos casos, afortunadamente, estos personajes ya se encuentran en la cárcel.

Afortunadamente, ahora que existen las redes sociales hay una denuncia constante a toda esta corrupción y enriquecimiento de los políticos. Ojalá que las autoridades responsables continúen con el trabajo para castigar a estas personas que no han hecho más que perjudicar a los mexicanos.

Como a cualquier otro ciudadano de este país, no me gusta que México deba tanto porque vamos a volver a los tiempos en los que cada seis años la nación lloraba cuando se iba un presidente; ojalá me esté equivocando, pero el presupuesto autorizado debe ser muy bien distribuido y que se sepa bien en dónde quedará cada una de las partidas.

Siempre me preocupa y preocupará lo que suceda con el deporte, y claro que este tema de cómo se repartirá el dinero para el próximo año, tiene que ver con lo deportivo. Luego de que se ha tenido un presupuesto impresionante en este sexenio es inminente la pregunta: ¿de qué ha servido?… de nada.

Sería bueno que la Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior dieran seguimiento a dónde termina buena parte del presupuesto federal en todos los rubros. Que nos ayuden a saber quiénes y por cuánto le han hecho tanto daño al país. Nuestra responsabilidad como ciudadanos es estar atentos a todo lo que se desprenda de esta aprobación de presupuesto y no flaquear en la lucha de que este dinero se utilice como se debe y no vaya para el bolsillo de unos pocos, cuando hay miles o millones que lo necesitan.