PUNTO DE OPINIÓN Y RE-VERSO

el

Fluvio César Martínez

 

Si te quejas, porque el dinero no alcanza mejor quédate sentado, pues aunque no te quedes calladoal gobierno solo le importa la transa’

 

 

De sobra sabemos que los precios de los productos de la canasta básica son menores en una central de abastos o mercados que en los centros comerciales; sin embargo el 2018 llegó con aumentos que ni siquiera los comerciantes de estos lugares pudieron aguantar.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía e Informática (Inegi), en 2017 la inflación de México alcanzó su mayor nivel en 17 años debido al aumento de precios de bienes y servicios de mayor consumo. Y como era de esperarse, los ciudadanos como usted que nos lee por vez primera, pagarán por estas malas decisiones.

 

MI EXPERIENCIA: SEGURO TE TOCARÁ VIVIRLA

Un servidor tuvo la oportunidad de recorrer los mercados de Coatzacoalcos, y créanme me sorprendí más por las caras largas de los comerciantes, quejándose por no vender lo que solicitaron a sus proveedores, que por los precios tan elevados. (Que más seguro esa es la causa).

Pero como a usted le interesan los precios para saber qué comprará este lunes para comer en familia, ahí le pongo los precios:

El kilogramo del pollo subió entre 3 y 5 pesos a mediados de diciembre de 2017.

Pero en enero de este año, el incremento fue mayor: antes un pollo de 3 o 4 kilos costaba 120 pesos y ahora lo encontrará hasta en 160 pesos.

Otro producto de la canasta básica y de los más solicitados por los clientes es el huevo por su bajo precio; que ya no es tan bajo como antes, pues actualmente la reja de este producto oscila entre 59 y 64 pesos.

Y por si esta fuera poco, agárrese porque en algunos locales y tortillerías de la ciudad ya se observan estos letreros, notificando a la población sobre el incremento en el precio del kilogramo de la tortilla.

Los comerciantes aseguran que las ventas han bajado, pero no pueden mantener los precios cuando los proveedores no lo hacen.

 

HABLEMOS EN SERIO

Algunos analistas financieros aseguran que la inflación se duplicó por dos factores principales:

- El primero es la “energía”, argumentando que cerca de dos tercios del aumento se deben a la liberalización de los precios de la gasolina y del gas LP, así como a un ciclo agrícola adverso; que es lo que la gran mayoría de los mexicanos pensamos o al menos compartimos esta idea.

- El segundo factor, dicen que es “el tipo de cambio”, aquí nos detenemos y pensemos en la depreciación significativa del peso con respecto al dólar estadunidense desde el año 2014 que se manifestó a lo largo del año pasado, dicho de otra manera fueron las presiones del lado de la oferta las que impulsaron la tasa de inflación.

Y podemos seguir citando ejemplos de causantes de la famosa inflación, pero en lo que estoy seguro que coincidimos, es que ningún Presidente, Gobernador, Senador, Diputado, Gobernador de Banco Nacional, vaya ni funcionario menor, llegará a su hogar con un dinero para que usted compre algún producto de la canasta básica todos los días.

Porque los funcionarios que llevan apoyos, piensan que solo comemos un día o una semana, que es lo que normalmente duran los apoyos brindados (y estoy exagerando).

Por eso después de agradecerle por tomarse unos minutos para leer estas líneas de opinión, le invito a que antes de salir de su casa piense en cuánto va a llevar al mercado, haga sus cuentas

Pues aunque algunos “expertos en la materia” aseguran que en los próximos meses comience a vislumbrarse una tendencia a la baja en la inflación, le recomendamos ahorrar un poco más y ajustar el gasto familiar.

Pues lo que no incrementará, ni por obra divina es el salario mínimo.