- Esa población refleja afectaciones físicas o emocionales: Jesús Humberto Rodríguez, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Redacción
Ciudad de México
En la población mayor de 18 años, el 45.3 % de las mujeres y el 36.6 % de los hombres, presenta ansiedad derivada de su situación financiera; además, entre ellas, el 42.6 % se siente triste; 36.9, frustrada y 36.6, irritada, contra el 31.9, 29.2 y 29.1 % de los varones, respectivamente. Esos son algunos de los resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023.
Dicha población también refleja afectaciones físicas o emocionales por su situación financiera: el 34.9 % fisiológicas; 30.7 psicológicas; 10.3 sociales y otras, mientras que el 57.2 % no presenta ninguna consecuencia, dijo Jesús Humberto Rodríguez Barón, integrante del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), instancia a cargo de la encuesta en conjunto con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
Durante la conferencia para presentar esa nueva encuesta, realizada en el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, añadió que para el estudio el periodo de levantamiento fue del 25 de septiembre al 17 de noviembre de 2023; con cobertura nacional y por entidad federativa, y una muestra de 20 mil 448 personas.
Entre los principales resultados de la ENSAFI, mencionó que el 52 % de la población tiene algún tipo de ahorro: el 55.2 % de los hombres y el 49.3 % de las mujeres. Se observa una disminución del porcentaje de personas que ahorra conforme avanza la edad: el 59.6 % entre las personas de 18 a 29 años, 54 de 30 a 49, 46.9 de 50 a 64 y 41.3 % entre los mayores de 65 años.
Rodríguez Barón agregó que, por entidad, se observa que en Sonora, Colima y Tabasco es donde mayor porcentaje de la población ahorra, con el 67.6, 65.3 y 62 %, respectivamente, mientras que Tlaxcala, Tamaulipas y Chiapas son los que menor porcentaje tienen, con 42.4, 38.2 y 35.8.
También detalló que sólo el 10.3 % de la población que tiene algún tipo de ahorro, cuenta con más de tres meses de lo que gana o percibe; la mayoría tiene hasta una quincena.
En cuanto a la deuda directa, con los bancos, e indirecta, cuando se pide un préstamo a personas cercanas, la encuesta arroja que el 36.2 % de los entrevistados tiene deuda: el 34.1 % de las mujeres y 38.7 de los varones. Además de que el 27.3 % con deuda se ha atrasado en el pago de algún préstamo o crédito: el 26.1 % de mujeres y el 28.5 de los hombres. “Los que menos se atrasan son las personas de 65 años y más, con el 18.8 %”.
Del total de encuestados, el 30.5 % no tuvo suficiente dinero para cubrir sus gastos: el 32.5 % de mujeres y 28 de hombres. Y para disminuir el endeudamiento, la mayoría del total, el 69.3 %, reduce sus gastos.
La ENSAFI indica que el 35.9 % del total podría pagar una urgencia económica con sus ahorros, mientras que el 63.2 % solicitaría un préstamo a familiares o amistades, añadió en la sesión coordinada por Miguel Ángel Alamillo, académico del IIEc.
Seguridad
En cuanto a la seguridad financiera, nunca o casi nunca le sobra dinero a final de mes al 49.9 % de las mujeres y al 41.2 % de los hombres. Sólo al 7.7 % del total siempre le sobra.
El estudio refiere que el 60.5 % de las mujeres, así como el 50.9 % de los varones está asegurando poco o nada su futuro financiero. Por nivel de escolaridad, cuatro de cada 10 personas con educación superior piensan que poco o nada están asegurando su futuro, mientras que, entre los individuos con primaria, secundaria o sin escolaridad, la proporción es de seis de cada 10.
Sobre qué tan tranquilo se siente con que su dinero ahorrado sea suficiente, el 52.7 % contestó que poco o nada y sólo el 11.6 % respondió que “completamente”.
Al referirse al estrés financiero comentó que la proporción de personas con mucha preocupación por pedir préstamos es menor entre las solteras (el 27.6 %), que las unidas (el 41.6 %) y desunidas (el 44.5 %), mientras que el 45.4 % del total siente mucha preocupación por tener que gastar dinero en imprevistos, el 25.2 % alguna preocupación, el 17.5 % poca y el 11.9 % nada.
En tanto, siente mucha preocupación porque las deudas se acumulen el 53 % de las mujeres y el 42.9 % de los hombres. El nivel de estrés financiero es mayor en Ciudad de México, Zacatecas y Baja California, con el 69.5, 65.6 y 64.8, respectivamente, mientras que los menores índices se registran en Nuevo León, Quintana Roo y Tamaulipas, con el 49.8, 51.4 y 52.8 %.
El sondeo muestra que tiene un nivel alto de estrés financiero por estado conyugal el 28.6 % de la población soltera, el 39.6 de la unida y el 39.3 de la previamente unida.
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destacado
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LOS HÁBITOS SANOS GENERAN UNA MEJOR SALUD MENTAL
Tener salud mental no implica una vida libre de estrés, pues el cerebro y el resto del cuerpo están conectados y se influyen mutuamente, por lo que sólo se alcanza con una buena alimentación, sueño saludable, actividad física, respiración y atención consciente, explicó Gerardo Sánchez Dinorín, investigador de la Facultad de Psicología (FP).
El experto de la Coordinación de Psicología Clínica y de la Salud de la FP comentó, ante estudiantes reunidos en el Auditorio Luis Lara Tapia de dicha entidad académica, que para tener una mejor salud mental, los cambios pequeños, constantes y perdurables son mejores que los grandes, irreales y efímeros.
Al ofrecer la charla “¿Cómo regular mi cuerpo para mejorar mi salud mental?”, el académico señaló que el bienestar mental es lo que permite que las personas hagan frente a los momentos de estrés de la vida, facilita desarrollar habilidades para aprender y trabajar de forma efectiva, aunque cada quien lo experimenta de forma diferente.
Sánchez Dinorín precisó: “El sistema nervioso no solamente manda órdenes hacia músculos y órganos para generar respuestas; sino que también la posición de mi cuerpo da información importante, lo que pasa con nuestras vísceras influye en nuestra actividad y manera como se procesa dicha información para lidiar con la vida diaria”.
Durante la charla, que formó parte del octavo ciclo de conferencias “UNAMirada desde la psicología”, agregó que uno de los factores primordiales para la salud mental es mantener una alimentación sana, pues al final de cuentas la microbiota tiene cuatro funciones principales: ayudar al metabolismo, fortalecer el sistema inmunológico, realizar funciones fisiológicas importantes, así como ser una barrera.
Hoy se sabe, acotó el investigador, que cuando la microbiota es suficientemente variada suele ser mejor, y en concentraciones adecuadas influye de manera positiva, favorece que estemos en un estado de alerta óptimo, que nos podamos concentrar y atender a ciertas demandas, así como resolver problemas.
A eso se suma la calidad del sueño, ya que no dormir bien es incómodo y, a largo plazo, su restricción crónica se relaciona con el desarrollo de obesidad, diabetes, enfermedades vasculares cerebrales, depresión y el desarrollo de ansiedad, además de un declive cognitivo y cuadros como enfermedad de Alzheimer.
La privación de sueño evita la restauración normal de las redes neuronales; por tanto, dormir bien no sólo permite a la persona sentirse descansada y bien, sino cuidar de su salud a largo plazo.
Para mejorar la calidad del sueño, el universitario mencionó que es importante establecer horarios para ir a la cama y levantarse; generar rituales para dormir; que el ruido, la temperatura e iluminación sean adecuados; evitar el consumo de cafeína y alcohol cuatro horas antes del sueño; restringir el uso de dispositivos electrónicos y no realizar ejercicio físico durante la noche.
Recordó que otro factor importante es el movimiento, el cual no sólo involucra una actividad física, sino la detección y tratamiento oportuno del dolor, reconocer sus principales causas, así como la implementación de cambios que lleven a la actividad.
El profesor dijo que también es relevante considerar poner atención a una correcta respiración, y no verla como una respuesta automática o conducta inconsciente, así que pidió recordar ajustarla al tipo de demanda, lo cual ayudará a aumentar la variabilidad de la tasa cardiaca.
Todas estas medidas, enfatizó el experto en terapia conductual-contextual, son recomendaciones que muchos pueden seguir, y si se tiene alguna condición que afecte la calidad de vida siempre es posible solicitar apoyo y acercarse a especialistas como los que atienden en las clínicas de la FP.