De manera gradual, ya ha iniciado el retiro de elementos de la marina armada de México de las labores de patrullaje, quienes estaban destaca destacamentados en la entidad veracruzana, coadyuvando con labores de seguridad, en conjunto con el ejército mexicano, la policía federal, la policía estatal, la la fuerza civil. El argumento es que para el 2018, termina el convenio que se realizó entre el gobierno estatal y esa dependencia de gobierno federal, lo cual das las condiciones que prevalecen en materia de seguridad en estos momentos, se antoja como una decisión de muy alto riesgo.
Ya lo había anunciado Jaime Téllez Marie, secretario de seguridad pública, en una de sus más recientes visitas al sur de la entidad, que los municipios se harían cargo de la seguridad en sus jurisdicciones. Sin embargo, el argumento que dio en ese entonces, fue en el sentido, de que el estado ya no podida seguir sosteniendo la carga económica que representa el mantener al mando único. Esa determinación, implica que por razones económicas y no de eficiencia, en garantizar la seguridad de los ciudadanos, es lo que ha motivado a tomar esa decisión, que estaría poniendo en charola de plata a los ciudadanos para que los delincuentes sigan haciendo de las suyas.
Para los alcaldes entrantes, será todo un reto, poder hacer frente a la delincuencia, ateniéndose a sus propios recursos y sin contar con elementos suficientes, con formación académica, para garantizar buenos resultados. Un ejemplo de ello, es Coatzacoalcos, donde solamente han egresado de la academia a la fecha, tan solo 37 elementos para cuidar a una población superior a los 300 mil habitantes, lo cual no da confianza a los habitantes de este municipio, que ha sido tan castigado por los delitos de alto impacto.
El problema es tan grave, que ningún gobierno municipal puede solo, sin importar las siglas partidistas, los alcaldes salientes y entrantes, no pueden caer en la irresponsabilidad de renunciar al poyo federal, para poder contrarrestar el flagelo de la delincuencia. Es cierto que ni los navales, ni los militares, fueron formados para hacer labor policiaca, pero mientras no se formen cuerpos policiacos confiables, con elementos suficientes, bien capacitados, con buenos salarios, bien equipados y con buen armamento, será necesario mantener las fuerzas federales, en apoyo a los gobiernos estatales y municipales, en materia de seguridad.
Sin embargo, en materia de seguridad, existen personas que ven las cosas de otra manera, tal es el caso de don Luis Fajardo, quien es director de vinculación institucional, de la secretaria de seguridad pública del estado, quien afirma que los delitos del fuero común se han logrado bajar hasta un 70 por ciento. Es decir, los robos a comercio, casas habitación, los asaltos en la vía pública, etc. Ésa afirmación, es realmente inverosímil, a menos que el señor Fajardo nos esté hablando de lo que ocurre en otros países, pero si nos habla de Coatzacoalcos, sin duda que está mintiendo.
Lo que sucede, es que como dice el refrán: “todo es del color del cristal con que se mire” y en el caso de Luis Fajardo, cuando era el coordinador de observatorio ciudadano, nos parecía que era muy puntual y objetivo, llevando una estadística confiable, del comportamiento delictivo, que ene se entonces, si estaba acorde no solo con la sensación de inseguridad, si no con lo que realmente ocurría. Ahora ve las cosas, de otra manera.